jueves, 1 de septiembre de 2011

La Ultima Noche De Navidad

Una noche común y corriente en el planeta, mientras la mayoría de sus habitantes duermen, de éntrelas entrañas de la tierra brota un ser, un monstruo demasiado antiguo para que su nombre se encuentre escritos en las memorias de alguna tribu o civilización. Un monstruo casi tan viejo como la historia de la humanidad. Su cuerpo es parte humano, parte vampiro, parte mutación y parte Dios. Tiene 6 piernas y 6 brazos; 12 extremidades en total, el tronco de su cuerpo es de humano, su cara es una mezcla de belleza y deformaciones que nunca nadie podrá calificar como bello u horripilante, es calvo y en la punta de cada una de sus extremidades sin dedo tiene unos medianos orificios por donde lanza un tipo de lazo pegajoso y fuerte, y ah!, Si!, Lo olvidaba, tiene  cola. A pesar de sus años es un completo ingenuo, cree demasiado en la brujería y cualquier cosa que se salga de lo normal lo califica como tal, como brujería, vive enamorado de la luna y la declara su Diosa omnipotente quien le ayuda siempre que se encuentra en aprietos, al igual cree q las estrellas tienen vida  e imagina el cielo como un gran mar por el q la luna y las estrellas se trasladan lentamente cada noche. Ahora les enseñare lo que ocurrió hace apenas unas navidades atrás. Hacia muchos siglos que aquel monstruo no salía alimentarte, y al volver a ver el planeta y los cambios en él…. juzguen ustedes sus diferentes reacciones, como cuando confunde los bombillos con estrellas encarceladas por medio de brujería... Para que sea equilibrado y justo le dejo la versión del victimario (el monstruo) y la víctima.


Desperté a la orilla de un camino hermoso y plano, creí que los romanos habían llegado a su máxima potencia, que se habían perfeccionado tanto hasta hacerme tener en frente ese negro y liso camino. Intente levantarme, pero me sentí aturdido, tenía las piernas apretadas y el estómago por completo vacío, entonces, mi cuerpo se fue hacia atrás y mis ojos quedaron abierto frente al oscuro cielo y millares de estrellitas resplandecientes, la luna suave, blanca y radiante como siempre, ella no había cambiado, seguía siendo mi luna, mi amada luna… Y volvió el amor a mí, un par de lágrimas salieron de mis ojos y sentí que la había extrañado tanto, pero algo interrumpió mi delirio, era mi estómago, grujía, me encontraba hambriento. Mi cuerpo se enderezo y con unas pocas paladas me encontré liberado de aquella tierra q sujetaba mis piernas. Hambre, comida. La luna se esfumo, las estrellas se apagaron y en mi mente solo el deseo de comer, años tras años sin comer. El aire de la noche siempre juguetón me trajo un delicioso olor, y cuando mi mente se aclaró, mis ojos lograron ver a lo lejos un resplandor. -¡Es una estrella!- Me dije con exaltación - una gran estrella perdida en el planeta y, ahí hay comida!-. Hambre, comida. Y ahora como antes la emoción me dio fuerzas, mis seis piernas me alzaron, levante la cabeza y empecé a correr, corrí, corrí hasta que llegue a la estrella, ¡Oh! ¡Engaño cruel!, ¡¿quieren había sido el infame, el desvergonzado, aquel  que había robado la luz a las estrellas?!, les había encerrado en extraños recipientes trasparentes. -¡brujo! ¡brujo¡- gritaba en mi mente mientras las estrellas encarceladas quemaban mis ojos, y mis oídos se destaparon, cantos extraños brotando de muchas boca e instrumentos finísimos que daban sonidos nuevos para mí, no soporte, era incapaz de ver en aquella oscuridad de luz, los cantos y los instrumentos aturdían mi cabeza, entonces corrí huyendo de esa luz enceguecedora y esos sonidos que me dolían. Pero tuve que volver, el dulce aroma traído por el viento me golpeaba la nariz, se metía hasta mis pulmones y me volvía loco el estómago.
De nuevo mis seis patas me levantaron y salte por los tejados, un humano me vio y grito, y antes de que este llevara sus piernas a correr su cabeza fue mía, comí! Y de nuevo como en muchas otras ocasiones, igual que unos miles de años atrás, no me espere a que el pánico se apoderara de mi comida, y uno tras otro los fui devorando, por fin! Me sentía satisfecho, mi hambre había sido calmada, ahora saboreaba mejor cada bocado y de inmediato me di cuenta que aquel pueblo que antes había confundido con una gran estrella, era muy pequeño. Entre a las casa, los cantos se convirtieron en gritos, pero los instrumentos no paraban, seguían su mismo ritmo, busque en cada rincón y devore a los que en ellos se escondida. Y…. una chiquilla…. blandita, suave y blanca como mi amada luna, me miro. Su madre ya se hacía a sus pies con la cabeza abierta, me la había chupado y solo quedaba el pellejo. Vi a la madre muerta y a la hija viva, en sus brazos un extraño juguete que me llamo la atención, era blandito como ella, colorido como los vestidos de un emperador, pero la niña era más hermosa, quise ponerla en el cielo junto a la luna, que las dos iluminaran las noches de este, su servidor.


 Intente tener entre mis brazos aquel juguete, examinarlo de cerca, pero mi bella niña corrió, se ocultó tras un sillón y de repente alguien salto sobre mí y clavo una punta en uno de mis ojos. -¡Amadas estrellas, amadas estrellas!- pedí ayuda en mi momento de desesperación, pero no hubo necesidad de que ellas vinieran ayudarme, que salieran de aquellas carcelitas trasparentes para salvarme. Una de mis patas derechas atravesó al hombre, que luego de sacar sangre por la boca me miro con horror, quiso decir algo, pero nada salió, y mi hermosa niña lloro. Corrió a esconderse tras un sillón y luego tras otro y otro más. -¡¿Porque huyes de mí?!- Gritaba mi corazón mientras mis brazos tiraban sillones, sillas y todos los muebles al techo, mis lazos los amarro  y salte entre ellos con el cuerpo de aquel malhechor aun atravesado en mi pierna bañada por su sangre. Perseguí a quien de seguro era hija de la luna y el sol. Por ella habían encarcelado a mis estrellas, entonces comprendí todo, su belleza merecía ser adornada como lo estaba mi amada luna.


Quería verla de cerca cuando empezó a nevar. Mi hermosa niña quedo parada mirando hacia el techo, me miraba los ojos, y yo la miraba, miraba su belleza. ¿Y si las estrellas tenían celo?, igual como lo habían tenido con la luna cuando se la llevaron tan lejos. Entonces no quise confiarme, ser descuidado, no dejaría que se la llevaran al cielo. Mi ojo derecho empezó  a moverse de un lado a otro hasta que encontró calma en el camino y las casas del otro lado, en cualquier momento las estrellas escaparían de su encierro, de seguro estaban furiosas porque me quería llevar a su niña y, cuando más descuidado estuviera, más entretenido con aquella belleza; me atacarían. Así que mi ojo no se movió de ahí. Y mi ojo izquierdo observaba a la suave y blanca niña, me di vuelta para verla mejor y ella también se volteo, empezó a danzar, -¡que linda mi niña danzando!- Y quise estar liviano para danzar con ella, así que con uno de mis brazos partí por la mitad al hombre que me hacía peso, pero el cuerpo no salió, estaba agregado a mí como si ahora quisiera ser uno de mis miembros. Y, el cansancio me obligo a clavar todas mis patas en el techo, mis piernas y brazos clavados en el techo, vi como caía nieve dentro de la casa, y, atreves del agujerado techo se miraba brillante mi amada que iluminaba la cara de la bella niña. Voltee a verla y la sangre de mi muerto la alimentaba, me quede perplejo, en esa pequeña boca que ahora era roja, la sangre de mi muerto se deslizaba para alcanzar su garganta. Siguió y siguió danzando dejándome enamorado, cuando de pronto soltó a correr!, y mi ira despertó, - ¡¿por qué escapar?! ¡¿escapar de mí?!-, ¿acaso no sabía esa pequeña ninfa que no podía huir?, no, no lo sabía. ¡Tire de mis lazos y los muebles le cayeron encima! ¡La atravesé con mi pierna y la atraje asía a mí! -¡¿Por qué huir!? ¡Huir de mí, hermosa niña!- Y de un nuevo tirón la colgué en la pare como un hermoso adorno. Empezó a  sangrar. Dulce, dulce, dulce sangre! Me sentí feliiiiz, a pesar del molesto cuerpo que colgaba en pedazos en una de mis piernas y uno de mis brazos.



Intente danzar con el cuerpo desmayado de mi pequeña, pero la pared me apretaba el brazo y entre tanto movimiento sus negros ojos se abrieron, tal belleza se despejo ante mí como lo hacía la luna y las estrellas noche tras noche de verano, y volvieron a cerrarse, se me apago mi luna y mis estrellas, pero los fríos copos de nieves me las devolvían, hacía que ellas brillaran de nuevo para mí, que sus ojos volvieran abrirse. Y así una y otras ves mientras me extasiaba de felicidad, pero mi hermosa niña se pudrió, igual como había pasado con mis padres cuando quise salvarles, así mismo de su pecho y vientre empezaban a brotar mis hijos, blancos y suaves como la luna, pero brillantes como los humanos cuando los cocinan en aceite.


Por último fue mi dolor y el último copo de nieve que utilice para abrir aquella profundidad divina que eran sus ojos, su carita se humedeció, abrió sus ojos y no me miro. -¡luna y estrellas celosas! ¿Por qué no miraban a este pobre, su servidor?- Pues entonces yo bebería lo que quedaba de su sangre y la herviría como hervía la mía de ira. Un tizón fue el que apago para siempre sus ojos… murió mi hermosa niña y del quemón del tizón broto tibia sangre rojita. Llore y llore cuando su cara se deformo, su belleza se esfumo y disolvió en el gran apetito de mis pequeños. Y, de nuevo, como antes lo había hecho, los devore, ¡me los comí por traidores!, por matar a mi linda luna.

FIN

Con sus largas patas camino por el techo agujerado mientras yo daba vueltas sobre el eje de mi cuerpo, así no perdería de vista sus ojos cristalinos y brillantes, dirigidos a la calle, posados en cada copo de nieve cayendo suavemente sobre el pavimento y los tejados de las casas. De su mano derecha goteaba oscura sangre q caía sobre mi cabeza y se deslizaba por mi frente. Recibí algunas rojas gotas con mi boca abierta de asombro y miedo…. mirando hacia el techo.

Su ojo derecho se posó en la calle y jamás dejo escapar la vista de ella como si algo lo estuviese amenazando y pudiera venir atacarlo, mientras su ojo izquierdo me seguía y vigilaba, era como bailar… “seguirle el compás al ojo” me dije para tranquilizarme y de cierto modo sentirme segura. Continuaba contemplándome con su oscura mirada y de repente solté a correr, entonces los muebles que colgaban del techo me cayeron en sima y una de esas largas patas se clavó en mi pecho, me levanto y se clavó de nuevo en una de las paredes mi sangre se deslizo por la punta que me traspaso y empezó a gotear en la pared, luego solo fue dolor que hizo que me desmayara, varias veces, pero él me ponía frías bolas de nieve en la cara para que abriera mis ojos mientras me volvía a desmayar a causa del dolor y el terror.

Aun las luces de navidad brillaban y cantaban sobre el árbol, cuando pude contemplar aquel cuadro como si aún estuviera cantando villancicos con mi familia. Abrí mis ojos por última vez, no quise que mi mirada cayera en su cara y  agache la vista, pero fue peor; tres gusanos blancos brotaban de mis entrañas y se revolcaban en mí, o lo que quedaba de mí, no sé cómo sobreviví tanto tiempo aunque en realidad no tenía noción de este. Al fin y por último puso un caliente tizón en mi cuello y apago mi vida.

FIN.


sábado, 27 de agosto de 2011

Alucinaciones (Crónica)

Lo que aquí van a leer es poco probable (posibilidad), difícil y muy cercano  a lo imposible de creer y pasar, pero es completamente real y no se por qué me paso, es ilógico…
Estaba sentada en el andén de la casa de quien era mi mejor amiga, junto a ella y otros cuantos cuando una visita llego; era un compañero de clase de Jhoana, quien era mi mejor amiga. Llevaba puesta una camiseta negra con la cara pintada de el vocalista de una vieja banda q ya no existe, pero q aun en estos tiempos es muy famosa. Y… no sé cuanto pueda durar tal fama, yo quisiera verle morir ya…



No soy de mucho hablar de repente con alguien, no me es fácil darme a entender  con palabras, pero le dije a ese chavo que me regalara su camiseta, se lo dije como he dicho tanta otras cosas a tantas otras personas, sin reparo, sin temor, y con los ojos inflexibles en sus rostros. La verdad no se por q lo hice el caso es q para  mayor sorpresa; de la misma forma frentera y sin reparo con q yo había pedido la camiseta aquel chavo me la dio. Pero cuando fue mía no supe qué hacer con ella, -¿para q diablos la había pedido? – me pregunte y reproche.





Mi habitación era un lugar húmedo, oscuro y adornado de una forma extraña que aun no comprendo del todo, en las paredes sin pulir estaban pintados logos de signos zodiacales unos junto a otros y cada uno contaba una historia, cada que miraba a una pare recordaba un momento  y sentimiento y, sonreía. Mantuve la camiseta pocos días metida en el armario aunque en realidad no recuerdo si fueron días o horas, en ese tiempo mi tiempo estaba más descoordinado que nunca, creo que fue por mis clases, mis amigos y mi vida que de nuevo había dejado de tener un pasado y un futuro, solo el presente. Y, lo negro de la camiseta me pareció tan húmedo, y lo pálido del rostro pintado en ella tan oscuro que quise tenerla en una de mis paredes, algo que no contara nada, completamente nada, algo que no tenía que ver conmigo en lo mas mínimo y, me mantendría con la cara quieta, sin sonreír. Y no contaría historia alguna y no me haría reír por que no era mía, por que no me pertenecía, era algo ajeno a mi vida y deseos, no me interesaba la banda ni la historia de esa pálida cara. Quería contar un mal chiste, ser un poco ironica” aunque en realidad lo soy mucho. En ese tiempo no comprendía porque lo hacía, es más, hasta hace poco no lo sabía, hasta hace poco que me encontré con Louis y Rene, que conocí un poco de mi misma, cuando me pregunte sobre mí: - ¿Dónde está Viviana?- Me dije -¿Quién es ella?- Me respondí y entonces por fin pude saber por qué hice cada cosa que hice.
… Después de eso empezaron a suceder  cosas extrañas en mi cuarto. Hablo sobre lo que paso luego de colgar la camiseta. Sentía q alguien estaba ahí, y un ambiente diferente me rodeaba, mi habitación siempre había sido un poco diferente a cualquiera otra que conociera, pero ahora estaba aun más extraña y no encontré el porqué, sabía que era oscura porque aquel piso quedaba enterrado en la tierra, sabía que era húmeda por lo mismo, porque la tierra rodeaba sus padres, pero ese nuevo aire, aire quiero, no comprendí. Y preferí ignorarlo, y pensar q todo era fruto de mi imaginación, ¿saben?  así las cosas eran más cómodas, me refiero a que; así yo no estaría loca. En realidad me han pasado cosas muy extraña como esa noche cuando vi volar un dragón, pero siempre me lo he negado, siempre me he dicho a mi misma que solo es un sueño aunque este mas despierta y sobria que nunca.
Las cosas siguieron ese rumbo. Aquella cosa que no se si llamar presencia, encerrada en mi habitación. Hasta que…
Uno de los hermanos de mi mamá vive con nosotros y él se había cambiado de habitación. Ignoro por que lo hizo…. no sé si fue porque nos dejo un tiempo, creo que se llevo sus cosas y cuando volvió yo ya me había pasado a la que era su habitación, o, no se si eso paso luego…. Ese tío mío sabe salir en astral y ese tipo de cosas, no sé si fue por eso o por algo mas, pero cuando me pase a esa habitación las sensaciones q tenía en mi anterior cuarto se pusieron más fuertes, ya no sentía una presencia si no varias y note q en muchas ocasiones la temperatura de mi cuarto era más baja q la temperatura del resto de la casa y en ocasiones sentía corrientes de aire frio; ahí si le preste atención por q me asuste un poco, empecé entonces a sentir las emociones y sentimientos de mis invisibles huéspedes, realmente las cosas se estaban yendo al extremo. El sentir de alguno de ellos era más fuerte q  el de los otros, ósea, unos irradiaban más energía (sentimiento) q los demas  y por ese medio me entere del sexo y deseos de muchos, de los q mas recuerdo era una señora anciana, aunque no muy vieja, que estaba muy resignada a su estado de muerta y al vocalista de la banda de la camiseta metido en una depresión tenaz, me llamo más la atención el q los demás por su lamentable estado, los otros no es q estuvieran refelizes, pero tampoco eran tan infelices y, yo no entendía el por q estaba así. Y este sentido de protección que siempre está dentro de mi salió. En ese tiempo ya no sentía miedo alguno, bueno quizás un poco, pero no era mucho ya q podía sentir sus sentimientos; podía saber si me querían lastimar o no, pero  a ellos no les interesaba yo ni lo que pasara conmigo, no les importaba q yo los tuviera en cuenta, solo estaban ahí….

A medida como mi concentración se dirigía mas al vocalista sentía su energía mas fuerte y la de los demás disminuía, luego ya solo lo sentí a él, no sé si los demás siguen aquí o no, pero lo q si es cierto es q ya no los siento.  Mientras la presencia de los demás se asía cada vez más débil empecé a sentir al vocalista no solo en mi cuarto  si no también en otras partes de la casa, al parecer se había percatado de mi presencia y me perseguía, pero nunca lo sentí salir de la casa, creo q le gustaba estar a mi lado aunque siempre estaba tan aislado… unos días más deprimido q otros, tras de mí o a uno de mis costados haciéndome compañía sin comunicarme nada  y en otras ocasiones tan triste q ni notaba q yo estaba ahí; con su pensar lejos e inundado, la mirada al piso e ida, así pasaron varios días. Una noche mientras dormía sentí q alguien entro a mi cuarto  y se costo a mi lado, tuve q correrme un poco para q no me cayera en sima y sentí la vergüenza q a ese ser le dio tal acto, no sé si fue el vocalista o quién era, el caso es q cuando desperté fue cuando caí en cuenta q esa noche algo raro había pasado y me asuste, pero  rápidamente deje de lado tal hecho y nunca le pregunte al vocalista si había sido él o no, también teniendo en cuenta q no me dejo ocasión de preguntárselo ya q a los pocos días paso algo de lo q me arrepiento. Pero primero quiero contarles algo mas, mi padre; que en paz descanse, y la muerte, vienen a visitar a mi madre, ha comunicarles que alguien cercano morirá. Desde hace mucho tiempo mi familia lo sabía, pero hace 
unos días mientras platicaba con ella y con mi hermana sobre mi padre y esos extraños sucesos, nos dijo que él venia en las noches y se acostaba a su lado, que  la temperatura se disminuía tremendamente haciéndole tiritar los dientes, y sentía la mitad de su cuerpo sobre ella, mi padre acostado a su lado con la mitad lateral sobre mi madre, entonces sin basilar le conté lo que me había pasado esa noche. Y ahora estoy segura que algo estuvo en mi cuarto, a mi lado, mi padre o Kurt, no lo sé, pero algo me acompañaba esa noche.

Todo lo q estaba pasando me llenaba de mucha curiosidad y depresión, curiosidad por la vida del fantasma y depresión por su triste estado, pero siempre q quería hacerlo, siempre que puse decidida los dedos en el teclado de la máquina para investigar sobre la vida del vocalista, su presencia aparecía y sus deseos de q no lo hiciera golpeaban  mi pecho y por el solo dolor que me producía, no lo hacía. Fueron muchas las veces que la curiosidad me podía y él volvía ha impedirlo hasta q una vez no pude mas, salí de mi habitación corriendo al computador y como siempre él salió tras de mí con su cara triste y suplicas de q no lo hiciera, aclaro de q el medio de comunicación q utilizábamos no eran palabras si no el sentir, no sé cómo explicarlo pero yo sentía lo q el sentía y él sentía lo que yo sentía y, así nos comunicábamos. Me senté frente al computador y él se hizo atrás de mi silla como a metro y medio de mí o quizás un poco más lejos, y empecé a investigar. Primero fue sobre su muerte y en ella eso que resaltaba tremendamente: DROGAS… Luego conocí  sobre su origen, esposa e hija, mientras leía  como había sido su vida los últimos meses/años el se ponía desesperadamente triste, y si, apenas ahora caigo en cuenta del gran peligro q corrí, nunca debí dejar q una entidad fuera la q fuera se acercara tanto a mí, creo q gracias a Dios no paso a peores.  El vocalista se puso deprimido, enojado y avergonzado entonces comprendí el por q no quería q me enterara de esas cosa, comprendí por q estaba tan triste y q aunque había muerto seguía en la misma situación de cuando estaba vivo, el se sentía igual, la muerte no le había quitado el dolor entonces me sentí avergonzada con el por lo q había hecho yo no tenía derecho, el no me lo había dado, y en eso, mientras la tristeza se infiltraba en mi cuerpo, él desapareció.

Luego de ese vergonzoso y detestable día pocas veces lo siento y como percibe que lo siento  se va rápidamente, le eh preguntado a mi tío q son los fantasmas y me ah dicho que al morir alguien su personalidad queda por ahí “vagando” y q esa personalidad o fantasma se “alimentan” de energía, energía q nosotros irradiamos cuando los recordamos ya q el recordar nos hace producir sentimientos hacia ellos y esos sentimientos son energía ósea q mientras los vamos dejando de recordar su personalidad se va desvaneciendo (no sé si exista otra forma de sostenerse la personalidad después de muertos), eso es lo q en ocasiones vemos y llamamos fantasmas. Por esa razón trato de no pensar en él, me refiero a que la única forma que conozco para ayudarlo, para que el descanse, es hacerlo desaparecer, que su personalidad se desvanezca.  Y, aunque pasan meses alejando su recuerdo de repente vuelve a mí, ya sea como un recuerdo lejano, ya sea el mismo dentro de mi cuarto, el aire frio, una corriente de aire frio, o, alguien que viene y me habla de él. Quiero q se desvanezca, que desvanezca su tristeza. Su compañía fue tan fascinante como la compañía de los animales, ósea, me refiero a que  ellos simplemente están a tu lado, no te piden más, no son como los molestos humanos, Kurt y yo solo nos encontrábamos ahí, cada uno en sus cosas: juntos.  Él estaba así, metido en su tristeza, sin pensar en nada, reprochándose mil cosas sin producir pensamiento solo el sentimiento de culpa, de sentirse basura, de haberse convertido en lo que tanto reprochaba”.

Luego de todo estuve huyendo,  por lo mismo no quería saber más de él y me alejaba cuando alguien lo menciona o menciona la banda,  aunque me era difícil ya q es una banda muy famosa, hasta ahora solo a pocos les había contado lo q me paso y de esos pocos solo  Rene conocía  quien era el fantasma.
Y luchaba contra el mundo, no solo por no irradiarle energía al vocalista sino también por q es algo difícil de creer, ni yo sé por q paso esto ni como el llego aquí si no me llama la atención esa banda y no tengo ningún parentesco ni lazo con el vocalista, y por q yo hice todo lo q hice si no soy así, o si?, y la camiseta pues existen muchas y esa no tiene nada de particular (hasta donde yo sé) no sé si fue q la utilizaron en algún rito o algo así… eso podría dar una explicación, pero la verdad no le encuentro lógica a esto, también me han dicho q me parezco a él, pero en realidad nos parecemos más de lo que nos juzgan. Cuando empezaban hablarme de él les cambiaba  el tema o inventaba algo para irme y obviamente la persona con la q hablaba quedaba despistada, y no me importaba, nunca me ha importado los millones de mal entendido que las personas hacen al conocerme, hasta ahora.

Y claro que he intentado hablar con el antiguo dueño de la camiseta, pero no se me es posible, lo he visto en el lugar donde estudio, pero está acompañado por alguien que me repugna y, no sé cómo acercarme a él y ponerle el tema.
Al principio, cuando puse las primeras líneas de este relato no quería poner el nombre el vocalista, no quería que ustedes se enteraran de quien era, por un lado está mi miedo, loca loca loca… entienden? y por otro lado su dolor, seguir alimentado su presencia es seguir alimentando su dolor, pero no tiene caso, no tiene caso luchar contra el mundo, yo puedo controlar mi mente, puedo distraerme, pero que hay de la de vosotros? Lo dejaran solo porque una chiquilla llega diciendo de que Kurt les suplica que lo dejen descansar? Claro que no, ¡egoístas!.


ENCUENTROS CON KURT: Son pocos y lejanos los momentos que el vuelve a mí, mi habitación se pone fría y sus paredes son una maravilla. Hacia unos días una compañera de clase entro en mi habitación, quedo fascinada con el frio y dijo que si ella viviera ahí se la pasaría durmiendo (la ciudad donde vivo tiene una temperatura alta, es clima “tropical” y hace mucho calor), pero yo se que si supiera de donde provenía tal frio ni siquiera hubiera entrado en mi casa.
Una de las cosas que más me han asustado y que me ayudo a decidí escribirles todo esto, fue lo que me sucedió una noche: Estaba viendo televisión con mi familia cuando una de mis perritas salto por la ventana del portón de entrada, entonces como casi siempre me pasa, con la mente en blanco fui y la cargue en mis brazos, la descargue en el piso y luego de unos pocos minutos, quizás solo uno de andar por el garaje o estar acostada en mi cama, me mire los brazos, los traía salpicados se sangre, y corrí de inmediato frente al espejo; mi cuello también traía sangre, me sorprendí y fui a revisar mis sabanas, estaban limpias. Mientras me lavaba me pregunte de donde provenía la sangre y recordé a mi perrita, entonces me asuste creyendo que venía herida, pero cuando la revise no encontré en ella ni el menor rasguño, no era su sangre…. No sé de donde salió. Fue como esa vez cuando salió sangre de mi boca sin ningún motivo, sin haberme herido la encía o la lengua y sin haberla traído desde mi garganta. Entonces seria Kurt o no, no lo sé, pero las dos cosas me sucedieron cuando todo ese rollo con el pasaba, la primera: cuando salió sangre de mi boca, sucedió antes de que yo me enterara sobre su vida y muerte, cuando éramos “amigos”. La segunda: cuando me encontré salpicada de sangre, ya había investigado sobre él, tenía miedo de que él me matara (no sé porque) y cuando no encontré explicación a esa sangre en mi piel mi miedo aumento, pero nada de eso, el simplemente se alejo.







MI REBELION: Vi mi error y me entristecí, me avergoncé y le suplique me diera su perdón, pero él estaba tan… no se… molesto y avergonzado.  Y fue cuando empecé a huir de su vida, le dije que su pasado estaba atrás y que ayudaría en lo posible para que desapareciera su presencia, su dolor, pero las cosas no salieron como pensaba, estaba muy equivocada. No aguante, el huir era tan difícil y el verlo triste sin poder ayudarle, sin poder hacer nada me estaba arrastrando a su depresión, le hice un poema… “Y la profunda mirada de Kurt me invita a ser parte de su inmortal sueño”, ¡ME ESTABA VOLVIENDO MAS Y MAS COMO EL! me refiero a su tristeza, de repente me sentía triste sin ninguna razón y cuando analizaba mejor la situación me daba cuenta de que él se encontraba ahí y que mi tristeza era esa tristeza que él estaba sintiendo, me la estaba dando, trasmitiendo!. Y de nuevo no aguante mas, no sería más su campo de paz. Unos días antes un chavo había dejado una música en el computador de mi casa y estando revisándola me había dado cuenta que había canciones de Nirvana. Y le dije que no mas, que me dejara entrar en su “vida”, que lo iba hacer y no iba a huir mas, y él seguía diciéndome NO.
Puse al azar a rodar una de sus canciones y para mi sorpresa era una canción que yo conocía! La había cantado cuando estaba en el colegio aunque no recuerdo como lo hice, solo recuerdo estar frente a mis compañeros, abrir la boca y terminar la canción, no recuerdo más. Mis recuerdos siempre son muy borrosos. Y mi pecho empezó arder como si en el estallará un volcán, su lava salía de mi pecho y me recorría la espalda, había fuego en mi interior, me temblaban las manos y Kurt me gruñía, parecía un lobo a punto de atacar, entonces agarre un cuaderno y un bolígrafo escribiendo cada cosa q pasaba, Kurt era como una bestia y creí me iba a lastimas, mi pecho ardía, era el ardor del pecho de Kurt, nuestros sentimientos estaban entrelazados. Eran un fuego tan intenso y delicioso, aunque también un poco desesperante, como cuando ves ocurrir algo q no te gusta y no puedes hacer nada, como si fuera impotente. Mis manos continuaban temblando  y de repente, tras esa canción otra canción, otra de Kurt y él se fue tranquilizando o quizás percibí algo, ¡lo hice!, percibí algo!, algo en esa canción, entonces copie su titulo en mi cuaderno, me concentre en ella y cuando hubo terminado Kurt ya no estaba. Fue mi “libertad”. Dime qué quieres de mi Kurt, dime que mas puedo darte, mi vida? Sé que la quieres, pero no, no te la daré, no te acompañare al infierno.

Owww estaré loca!. Hace calor.


Retratos y recuerdos de una vida pasada.



Con dedicatoria a: Ragamuffin Kualkiera, un angel un poco diferente .


Fotografía/Modelo: Tatu Peralta.



Inspirado en: La existencia, Louis De Pointe Du Lac y Ragamuffin Kualkiera.


Agradecimientos a: Gabriel Meza Barbosa